CONDUCTO MANDIBULAR Y NERVIO ALVEOLAR INFERIOR-1.4

1.4 — Conducto mandibular y nervio alveolar inferior

De todas las estructuras anatómicas relacionadas con la cirugía de terceros molares inferiores, pocas merecen tanta atención como el nervio alveolar inferior.

No porque esté siempre en riesgo, sino porque cuando existe una relación estrecha entre sus raíces y el conducto mandibular, nuestras decisiones diagnósticas y quirúrgicas pueden cambiar de manera importante. La proximidad entre el tercer molar inferior y el conducto mandibular es uno de los principales factores asociados al riesgo de alteraciones sensitivas posteriores a la cirugía.

Pero antes de hablar de riesgo, CBCT o signos radiográficos, necesitamos responder algo mucho más básico:

¿Qué es realmente el NAI y cómo llegó hasta ahí?

1. Empecemos desde arriba: el nervio trigémino

El nervio trigémino es el quinto par craneal.

Tiene tres grandes divisiones:

V1 — oftálmica
V2 — maxilar
V3 — mandibular

Para nosotros, en este momento, la importante es:

V3 — nervio mandibular.

V3 tiene componentes sensitivos y motores y da origen a diferentes ramas.

Entre ellas aparece una que necesitamos dominar:

nervio alveolar inferior.

El nervio alveolar inferior es una rama importante de la división mandibular del trigémino.

Nuestra primera ruta mental será entonces:

Trigémino (V)

Mandibular (V3)

Nervio alveolar inferior (NAI)

Quiero que esa secuencia eventualmente sea automática.

2. Antes de entrar a la mandíbula

El NAI no nace dentro del hueso.

Se aproxima a la cara medial de la rama mandibular y posteriormente entra a la mandíbula a través de una abertura:

el foramen mandibular.

Este punto tiene una importancia enorme porque es precisamente la región a la que intentamos aproximar el anestésico cuando realizamos un bloqueo convencional del nervio alveolar inferior.

Así que fíjate cómo ya conectamos anatomía con algo que haces clínicamente:

foramen mandibular entrada del NAI sitio anatómico que buscamos aproximar durante el bloqueo anestésico.

Más adelante, cuando lleguemos a anestesia, esta imagen mental hará mucho más fácil entender la técnica.

3. El conducto mandibular

Una vez que el nervio entra por el foramen mandibular, viaja dentro de un túnel óseo:

el conducto mandibular.

Dentro de ese conducto viaja un paquete neurovascular que incluye el nervio alveolar inferior y vasos acompañantes.

El conducto recorre el cuerpo mandibular en dirección anterior y se relaciona con las raíces de los dientes inferiores. Su posición no es idéntica en todos los pacientes y puede presentar variaciones anatómicas.

Aquí aparece nuestra primera imagen mental:

rama mandibular

foramen mandibular

NAI entra al hueso

conducto mandibular

recorre la mandíbula hacia anterior

4. ¿Qué hace el nervio alveolar inferior?

Simplificando para nuestro objetivo quirúrgico, el NAI proporciona sensibilidad a la dentición mandibular y a estructuras asociadas; anteriormente da lugar, entre otras ramas, al nervio mentoniano, que emerge por el foramen mentoniano y participa en la sensibilidad del labio inferior y mentón.

Por eso una lesión del NAI durante una cirugía de tercer molar puede manifestarse como alteraciones de sensibilidad principalmente en:

labio inferior
y
mentón

del lado afectado.

Esto es importante.

El paciente no necesariamente dirá:

“Tengo lesionado el nervio alveolar inferior.”

Probablemente dirá:

“Siento dormido el labio.”

o

“No siento bien esta parte de la barbilla.”

La anatomía nos permite entender el síntoma.

5. ¿Y los dientes?

Mientras recorre la mandíbula, el NAI proporciona ramas dentales para los dientes mandibulares.

Eso explica por qué bloquearlo antes de su entrada al conducto produce anestesia de una gran parte de la dentición inferior de ese lado.

Y nuevamente quiero que conectes anatomía con anestesia:

Si depositamos correctamente anestésico cerca del nervio antes de que entre al conducto, podemos bloquear la transmisión sensitiva hacia las estructuras que recibe distalmente.

Por eso tu futura explicación de anestesia al paciente tendrá mucho más sentido cuando entiendas este recorrido.

6. La relación con el tercer molar

Aquí entramos al verdadero problema quirúrgico.

El tercer molar inferior puede desarrollarse muy cerca del conducto mandibular.

En algunos pacientes existe una separación ósea clara.

En otros, el conducto puede encontrarse inmediatamente próximo a las raíces.

Y en situaciones de relación íntima, puede existir incluso modificación de la forma del conducto o de las raíces debido a su desarrollo anatómico conjunto. Estudios tridimensionales muestran relaciones variables entre tercer molar y conducto mandibular.

Entonces no quiero que pensemos simplemente:

“La raíz toca el nervio.”

Anatómicamente es más preciso pensar:

“Necesito conocer la relación entre las raíces y el conducto mandibular que contiene el paquete neurovascular.”

7. El conducto no siempre está debajo

Aquí hay una idea que quiero que se te quede grabada.

Cuando vemos una panorámica solemos imaginar:

diente arriba conducto abajo.

Pero tridimensionalmente la relación puede ser más compleja.

El conducto puede encontrarse:

  • inferior a las raíces;
  • vestibular;
  • lingual;
  • entre raíces;
  • o en contacto íntimo con ellas.

La relación bucolingual no puede determinarse con seguridad únicamente por la superposición bidimensional de una panorámica; ahí es donde el CBCT puede aportar información tridimensional cuando está clínicamente indicado.

Esta idea será fundamental más adelante.

Porque la pregunta no es únicamente:

“¿Qué tan cerca está?”

También:

“¿De qué lado está?”

8. ¿Por qué importa durante la cirugía?

Imagina una raíz cuya cara lingual está íntimamente relacionada con el conducto.

Si nuestra odontosección, elevación o desplazamiento radicular dirige fuerzas hacia esa región, el riesgo puede ser diferente que en un caso donde existe una separación ósea amplia.

La información anatómica puede modificar:

  • la cantidad y ubicación de osteotomía;
  • la estrategia de odontosección;
  • la dirección de luxación;
  • la decisión de continuar intentando retirar una raíz;
  • la necesidad de obtener información tridimensional;
  • e incluso, en determinados casos seleccionados, la consideración de técnicas como coronectomía.

Todavía no vamos a estudiar la técnica.

Por ahora necesitamos comprender:

La relación raíz-conducto no es simplemente un dato radiográfico. Puede cambiar la estrategia quirúrgica.

9. Panorámica: señales que deben llamar nuestra atención

Cuando lleguemos al 1.12 las estudiaremos sistemáticamente, pero quiero introducirlas desde ahora porque pertenecen a la anatomía que estamos tratando de interpretar.

En radiografía panorámica se han descrito diferentes signos asociados con una relación estrecha entre las raíces de terceros molares y el conducto mandibular.

Entre ellos pueden encontrarse cambios como:

  • oscurecimiento de la raíz;
  • interrupción de las corticales radiográficas del conducto;
  • desviación del conducto;
  • estrechamiento del conducto;
  • cambios o estrechamientos de la raíz.

Estos signos no significan automáticamente que el nervio vaya a lesionarse ni sustituyen una evaluación tridimensional cuando esta esté indicada, pero pueden alertarnos de una posible relación estrecha. La literatura y los documentos de AAOMS reconocen la utilidad de los hallazgos panorámicos para valorar la proximidad entre tercer molar y canal mandibular.

Más adelante aprenderemos a reconocerlos visualmente uno por uno.

10. Panorámica vs. CBCT

Aquí debemos evitar dos extremos.

Ni pensar:

“La panorámica siempre es suficiente.”

ni:

“Todo tercer molar necesita CBCT.”

El CBCT aporta información tridimensional y puede aclarar la relación vestibulolingual entre el conducto y las raíces cuando la imagen convencional deja una pregunta relevante sin responder.

El principio que quiero conservar es:

La imagen adicional tiene valor cuando la información adicional puede cambiar nuestra decisión.

Más adelante estudiaremos con precisión cuándo puede justificarse.

11. ¿Qué significa lesionar el NAI?

Una lesión puede producir alteraciones sensitivas de diferente intensidad y duración.

Podemos encontrar términos que tendremos que dominar posteriormente:

parestesia — sensación alterada, como hormigueo o adormecimiento.

hipoestesia — disminución de sensibilidad.

anestesia — ausencia de sensibilidad.

disestesia — sensación anormal desagradable o dolorosa.

La lesión del NAI es una complicación reconocida de la cirugía de terceros molares mandibulares, aunque el riesgo depende mucho de la anatomía y del caso específico.

Por ahora no quiero que memoricemos porcentajes.

Primero debemos saber qué estructura estamos intentando proteger.

12. No confundir NAI con nervio lingual

Esto quiero dejarlo clarísimo porque probablemente sea una confusión común.

Son nervios diferentes.

Nervio alveolar inferior

Entra en la mandíbula.

Viaja dentro del conducto mandibular.

Nos preocupa especialmente por su relación con las raíces.

Nervio lingual

Viaja por tejidos blandos del lado medial de la mandíbula y está muy próximo a la región del tercer molar.

El lingual no corre dentro del conducto mandibular.

En el próximo apartado, 1.5, nos dedicaremos exclusivamente a él.

13. Una manera sencilla de memorizar el NAI

Quiero proponerte una secuencia que puedas repetir mentalmente:

V3 NAI foramen mandibular conducto mandibular dientes inferiores nervio mentoniano labio y mentón.

No representa absolutamente todas las ramas anatómicas, pero como primera estructura mental es excelente.

Y cada vez que digamos NAI, quiero que empieces a visualizar ese recorrido, no solamente tres letras.

14. Las cinco preguntas quirúrgicas aplicadas al NAI

Sigamos la metodología que establecimos en 1.1.

¿Dónde está?

Dentro del conducto mandibular después de entrar por el foramen mandibular.

¿Qué relación tiene con mi cirugía?

Puede encontrarse muy próximo a las raíces del tercer molar inferior.

¿Cómo modifica mi técnica?

Su proximidad puede modificar nuestra evaluación de riesgo y estrategia quirúrgica.

¿Cómo puedo lesionarlo?

Mediante trauma directo o indirecto relacionado con raíces, instrumentos, osteotomía, luxación o desplazamientos en casos de relación íntima.

¿Qué ocurre si lo lesiono?

Puede producir alteraciones sensitivas principalmente en los territorios que dependen de sus ramas distales, especialmente labio inferior y mentón.

Eso es exactamente lo que buscamos:

anatomía significado quirúrgico.

Términos que debemos dominar

NAI
Nervio alveolar inferior.

V3
División mandibular del nervio trigémino.

Foramen mandibular
Entrada del paquete neurovascular alveolar inferior hacia la mandíbula.

Conducto mandibular
Canal óseo por el que transcurre el paquete neurovascular alveolar inferior.

Nervio mentoniano
Rama terminal que emerge por el foramen mentoniano y participa en la sensibilidad del labio inferior y mentón.

IAN
Inferior Alveolar Nerve, abreviatura que encontrarás constantemente en artículos en inglés.

Reflexión

El conducto mandibular no es simplemente una línea que aparece debajo de las raíces en una panorámica.

Es la representación radiográfica de un territorio anatómico que contiene estructuras neurovasculares importantes.

Cuando aprendemos a reconocer su trayecto y su relación con el tercer molar, una radiografía deja de decirnos únicamente dónde está el diente.

Empieza a decirnos qué debemos proteger mientras intentamos retirarlo.

Cierre

No basta con saber que el nervio está cerca.
Debemos comprender dónde está, cómo se relaciona con las raíces y cómo nuestras decisiones pueden acercarnos o alejarnos del riesgo.

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